EL CAMINANTE (EL AMOR VERDADERO NUNCA SE VA)

EL CAMINANTE
(EL AMOR VERDADERO NUNCA SE VA)


Cierto día en un mundo no tan lejano, no tan lejano como se podría creer, existía un caminante, que soñaba con cada paso que daba, con cada día que vivía, con cada noche que caía.

El caminante buscaba un sueño que un Dios le había confesado, a través de sus palabras, le había dicho que a su vida llegaría una princesa, que alegraría sus días, sus noches, su existir y el, la de ella, y seria su compañera de vida hasta la eternidad, y que llegaría en el momento preciso y nunca se iría, pues el había escrito la historia de los dos, para que sean uno solo al final del camino.

El caminante sintió miedo cuando Dios revelo su designio, pues nunca se imagino que iba a tener la fortuna de compartir su vida junto a una princesa, y más aun la dicha de que el sueño sea para siempre, hasta que el camino termine y sean viejitos y ya no puedan caminar más y solo les quede cuidarse el uno al otro, aún más.

El caminante, recorrió muchos lugares, muchos caminos, en busca de su princesa, pero nunca se desesperó, pues Dios le había dicho, que ella llegaría cuando menos lo espere y que tendría que tener calma, pues ella había sido creada para el y el para ella, para ser felices en esta vida, y en la eternidad.

El caminante preparó su corazón, se preparó para su princesa, con amor, guardando su felicidad, para cuando la necesite en tiempos de tristeza, sacarla y regalársela a su princesa, cuando haga falta, y nunca verla triste.

El caminante llegó a muchos pueblos y encontró muchas doncellas, muchas princesas, muchas hechiceras, muchas damas, muchas mujeres, una de ellas trato de conquistarlo pero el esperaba a la princesa prometida y siguió su camino, las mujeres que encontró en los pueblos a los que llegó nunca llamaron su atención, pues el esperaba su sueño se haga realidad, por designio de su Dios.

El nunca se enamoró, en toda su búsqueda, nunca su corazón se desvió de su destino final, pues el miedo de encontrarla se fue convirtiendo en ansia de verla y abrazarla y vivir su sueño hecho realidad, por la eternidad.

Al iniciar cierto año, una princesa de un pueblo que el caminante había visitado años atrás, le dijo ser la mujer que Dios había preparado para el, para vivir junto a el por el resto de la vida, que había sido creada para cuidarlo y para ser cuidada por el, y que desde ese momento el dejaría de ser un caminante para ser un príncipe, su príncipe.

El caminante no lo podía creer, había llegado la mujer prometida por su Dios, aquella mujer que había conocido en un pueblo lejano años atrás, aquella era su princesa, era su princesa y no lo podía creer.

Sin embargo el caminante se sentía inseguro, por que no lo supo antes, por que su Dios no lo reveló cuando la vio por primera vez y espero tanto tiempo para revelar a la mujer de su vida, el caminante ahora un príncipe, le pedía explicaciones a su Dios, y el no respondía, solo aguardaba el momento exacto.

El nuevo príncipe sentía que su vida había cambiado, que todo era felicidad, y la soledad ya no seria más su compañera de camino, pues todo su corazón era ocupado por el amor de su princesa, la única, la de siempre, la que siempre espero y hoy era realidad.

Los años pasaron y todos los admiraban por el amor que se profesaban, por el amor que ella tenia para el y el para ella, los reinos vecinos trataban de destruir este sueño, pero no había nadie que lo lograse, pues el amor, decía el príncipe, es más fuerte que todo, y cuando se ama de verdad, todo se puede superar se lo repetía a su princesa amada.

El príncipe, trató siempre de hacer feliz a su princesa, en tiempos de tristeza saco la felicidad que había guardado en tiempos de alegría para verla feliz, en momentos difíciles siempre trató de cuidarla y protegerla, no permitiendo que a su princesa le hagan daño, el príncipe a pesar del paso del tiempo, sentía que el amor crecía cada vez más y que el amor por ella era infinito, capaz de superar todo cuanto le podía afectar, pues le decía a su princesa, que el amor es superar los obstáculos con más amor, pues solo es perfecto su Dios.

Pero el tiempo cada vez fue siendo más duro y el príncipe seguía pidiendo explicación a su Dios, y este no aparecía, pero el estaba seguro que estaba viviendo su sueño y con eso bastaba, pues nunca más le haría falta nada.

El príncipe siguió su vida feliz, o por lo menos eso creía el, pues sentía que algo faltaba, que algo no estaba bien, su princesa ya no era la misma, su sueño ya no era tan feliz como al inicio, pues empezó a ver que su princesa entristecía y lloraba a menudo, sin un por que aparente, esto entristecía al príncipe, quien al ver al amor de su vida llorar, también lo hacia, pero para sus adentros y en silencio.

El príncipe empezó a sentir que el amor que ella le entregaba ya no era el de antes, aun así el príncipe siguió con su princesa, pues era su sueño hecho realidad y pelearía por ella, y pensaba que esta etapa seria superada por el amor que ambos se profesaban, pues el amor se repetía, todo lo podía,

Pero el príncipe se sentía confundido, pues su Dios seguía sin aparecer, y lo que lo mantenía en el camino, era el amor que había llegado a tener por aquella mujer, que la había convertido en la princesa de su corazón, pues junto a ella todo tenia una razón de ser.

Cierto día, la Princesa viendo a su príncipe confundido, pues la vida ya no era igual que al inicio, la felicidad acumulada se estaba terminando, los momentos felices escaseaban, los días tenían problemas, el príncipe no tenia la fuerza de antes para solucionarlos, las palabras dulces ya no eran las de antes y solo existían frases que herían el corazón de ambos, la princesa decidió seguir sin el, y buscar un nuevo sueño, un nuevo príncipe, la princesa se fue sin el, rompiendo el sueño sin un por que, solo se fue.

El príncipe no podía creer lo que estaba sucediendo, pues su princesa, se estaba marchando de su lado, marchando para no volver más, el príncipe logró hablar por pocos segundos con su Dios y El le dijo al caminante, hijo no olvides nunca que las cosas siempre pasan por algo, que todo esta escrito, al final del camino veras la luz, y solo entonces sabrás si aquella mujer es tu princesa de verdad, solo al final sabrás si aquella mujer que amas con tu vida es la mujer que hice para vos.


El príncipe derrotado y en un pozo sin fondo, se sentó a esperar y ver la luz, pero la luz no llegaba, sentía que era su culpa por dejarse derrotar por el día a día, por los problemas, y dejar que el amor de su vida se vaya, el príncipe reaccionó y trató de detenerla, pero ella no quería regresar más, repetía que era tarde, y no podía seguir con el, pues su corazón se llenó de rencor sin un por que aparente.

El príncipe desconcertado por el rencor de la princesa, pidió explicación a su Dios,

El respondió una vez más, al final veras la luz, y todo pasa por algo,

Y el príncipe contesto, pero el amor siempre lo supera todo mi Dios, por que ahora no..?, mi amor siempre lo pudo todo, por que el amor de ella no ?,

Dios no respondió más, prefirió callar.

El príncipe derrotado, trato de retomar su vida de caminante, su vida, la de antes, la que existía antes de su princesa, que ya no era más la suya, decidió iniciar el camino ya sin ella, aunque la amaba con su alma, no podía quedarse a morir sin luchar, sin vivir, aunque sin ella parecía imposible seguir, pero lo debería intentar.

Al los pocos días que su “princesa” se había marchado, el caminante llegaba a un pueblo cercano, en el cual volvió a ver a su princesa, pero esta vez con otro caminante, el príncipe sintió morir, pues su princesa luego de tanto amor, de tanto compartido y vivido, reconstruía su vida, destruyendo el sueño de aquel caminante que la había amado con su vida, de su “príncipe” , destruyendo el sueño de ambos, de la vida juntos, mataba un amor y el caminante no encontraba explicación de lo que sus ojos eran testigos y del por que su corazón era destruido.

El caminante se acercó a quien días atrás había sido su princesa, la miró y ella lo reconoció, pero ella siguió su camino con su nuevo “príncipe”, pero el caminante en ese preciso instante tan fugaz, en el cual se cruzaron sus miradas, vio en los ojos de su “princesa” que nunca fue lo que el pensó, que nunca fue una princesa, que tan solo fue una hechicera, una aprendiz que lo desvió del camino de su verdadero amor, y que solo llegó a su vida para recibir amor, para poder seguir viviendo, un poco más, pues su alma estaba vacía por el odio que albergaba en su corazón, y nunca podría ser feliz ni hacer feliz a nadie, mientras no olvide el pasado y decida desterrar el odio de su alma, no podría vivir en paz., por eso necesitaba amor que llene su vació corazón y su triste alma, necesitaba amor para extender su existencia, y había utilizado al camínate para lograrlo y el había quedado enamorado, y solo nuevamente con su compañera la soledad.

El caminante descubrió que su princesa no había sido tal, solo seria alguien que debía dejar en el pasado, pero que la debía perdonar para esperar a su princesa de verdad, a su amor para la eternidad.

Dios volvió a la siguiente noche de lo sucedido y le dijo al caminante, ahora sabes que el verdadero amor nunca se va, el verdadero amor lucha siempre por el amor, por la felicidad, lucha para lograr el bien, y no es falso ni aparente, el amor de verdad se entrega y no se lo busca, no odia y lo supera todo, tu verdadero amor esta por llegar y lo recibirás para siempre, esta vez la mujer por llegar será la verdadera princesa, la princesa que hice para que comparta tu vida y te haga feliz tanto como vos la harás a ella, como la hiciste con aquella aprendiz que te enseño con dolor que el verdadero amor nunca se va.


“Hasta siempre aprendiz de princesa…….”

JALE

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2 Responses to EL CAMINANTE (EL AMOR VERDADERO NUNCA SE VA)

  1. Un final muy agradable el de tu cuento.

    Un placer leerte. Saludos.

  2. Gladys says:

    Querido Jale que bello y hermoso y emocionante cuento me a gustado mucho me sorprendio ver tu entrada
    en este blog bello escrito amigo, gracias por tu visita te he extrañado mucho, me alegra mucho que estes de regreso espero puedas volver yo are mus entradas especiales el jueves si dios quiere,para la navidad, gracias por tus lindas palabras que dios te bendiga y un rato más te visitaré en el otro blog.
    Un gran abrazo y felices fiestas por si no los visitamos que la pases muy bien junto a tu familia y amigos, besitos magicos,que tengas una linda semana.

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